Para SofÃÂa, de 15 años, convertirse en vÃÂctima de explotación sexual fue tan sencillo como buscar en internet: “agencias de damas de compañÃÂaâ€Â.

CIUDAD DE MÉXICO
BRENDA SALAS / EXCELSIOR
La desesperación económica y un simple clic en la web fueron el portal de entrada a una red de trata para SofÃÂa.
A sus 15 años, lo que comenzó como una búsqueda inocente de un trabajo de “dama de compañÃÂa†se convirtió en una pesadilla de explotación sexual que duró aproximadamente ocho meses.
La adolescente, hoy sobreviviente de una red de trata, compartió con el equipo de Investigaciones Excélsior que la entrada a esta organización criminal fue tan sencilla como acceder a un motor de búsqueda.
VULNERABILIDAD Y EL GANCHO DIGITAL
SofÃÂa creció en un ambiente de violencia verbal y fÃÂsica, marcado por una difÃÂcil relación con su madre y una profunda carencia afectiva. La situación de vulnerabilidad, relató, se agudizó con una crisis económica en casa.
“Pues mi mamá decide salirse de trabajar y a su pareja lo corren de su trabajoâ€Â, contó.
Fue entonces cuando SofÃÂa, motivada por ayudar a su familia, recordó que su mejor amiga, dos años mayor, le habÃÂa contado que trabajaba como “dama de compañÃÂaâ€Â.
SofÃÂa relató que buscando opciones en internet tecleó: “agencias de dama de compañÃÂa†en Google y que el buscador la condujo a una página de escorts que mostraba abiertamente números de contacto y fotografÃÂas de mujeres que ofrecÃÂan servicios sexuales. SofÃÂa narró que contactarse con el lÃÂder de la organización, a quien llama padrote, fue sencillo e inmediato.
“O sea el viernes me contactó, el sábado lo veo, el domingo me toma fotos y el lunes ya estoy trabajandoâ€Â, mencionó.


CON LA COMPLICIDAD DE SU MADRE
La realidad, dice SofÃÂa, chocó de golpe con sus expectativas, pues aunque creÃÂa que sólo acompañarÃÂa a sus clientes, su tratante le dijo que el trabajo era tener relaciones sexuales.
Me llevan a un motel y ahàme está esperando una persona y me contrata como tres horas, lo recuerdo perfectamente porque fue difÃÂcil. O sea, era una persona que me triplicaba la edad en ese momento. Después de ahàsalgo y ese dÃÂa tuve como unos siete servicios… el primer dÃÂaâ€Â, recordó.
Según el relato de SofÃÂa, el padrote se encargaba de conseguir clientes a través de la página de Google, Telegram y grupos de WhatsApp, donde subÃÂa las imágenes de las chicas que trabajaban para él. Las ganancias, aseguró, se dividÃÂan al 50 por ciento.
SofÃÂa expresó que la complicidad más dolorosa vino de su propia madre. Recordó que cuando confesó a su mamá sobre lo que hacÃÂa, ella no intentó sacarla de la red, sino que la animó a trabajar de lleno.
La adolescente relató que cuando quiso salir de la agencia, su mamá la golpeó y la encerró, amenazándola con internarla en un centro de rehabilitación si escapaba.
“Me escapo de la casa, voy con la abogada y ella me lleva al DIF a meter la demanda. Mi mamá decÃÂa que iba a ir por mÃÂ, entonces la FiscalÃÂa me resguarda y me traen, o sea me cambian de estadoâ€Â.
SofÃÂa fue vÃÂctima de trata de personas en la modalidad de explotación sexual por alrededor de ocho meses.
Cuando denunció a su mamá, también denunció a su tratante; actualmente ambos se encuentran detenidos a la espera de una sentencia, mientras ella, como sobreviviente, permanece bajo resguardo en un refugio.


LA POBREZA ES UN FACTOR DE RIESGO
De acuerdo con la Fundación Libera, en México solo hay 11 refugios reconocidos por la Comisión Intersecretarial de Trata, especializados en niñas, niños y adolescentes vÃÂctimas de trata de personas.
A través de las ProcuradurÃÂas estatales y FiscalÃÂas se hace la canalización de las vÃÂctimas a estos espacios, donde les brindan protección, atención médica, educativa, jurÃÂdica y psicológica.
Paola Tolsá, fundadora de Fundación Libera México, compartió que la organización se basa en un pilar extra que es la reinserción sociofamiliar, sociocomunitaria o sociolaboral, en el que trabajan un proyecto de vida con cada uno de los niños, niñas o adolescentes, desde el dÃÂa uno.
Según datos de la LÃÂnea Nacional contra la Trata, 60% de los casos que involucran a niñas, niños y adolescentes en una red, el tratante es un familiar.
La pobreza es un factor de riesgo: 40% de las niñas y niños en México vive en situación de pobreza, lo que los expone a una mayor vulnerabilidad.
Todas (las vÃÂctimas) tenÃÂamos algo en común, de cierta manera todas estábamos sufriendo violencia y de cierto modo todas no estábamos bien, algunas se drogaban, algunas igual tenÃÂan que llevar dinero a sus casasâ€Â, finalizó SofÃÂa.