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Ministros y especialistas analizan el reto que enfrenta el derecho para proteger la mente humana ante los avances de la inteligencia artificial y la neurotecnología

En un momento histórico, marcado por el acelerado avance de la tecnología, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue sede de un foro que abordó la relación del derecho con las neurotecnologías, los derechos humanos y la protección de la mente humana.

Al inaugurar el Foro Inteligencia Artificial y Neuroderechos: Ética, Derechos Humanos, Tecnología y Justicia, el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz cuestionó: “¿Qué tanto vamos a construir el mundo que deseamos, a partir de lo que sentimos y de lo que queremos o inducidos por un algoritmo? […] ¿Qué hará la Corte cuando tenga que enfrentar un tema de esta naturaleza?”.

El ministro presidente Aguilar Ortiz advirtió que la tecnología y los algoritmos interactúan diariamente, conociendo gustos, pensamientos y sentimientos. “Sin darnos cuenta, estamos inmersos en una interacción permanente con la tecnología y, en gran medida, la tecnología conoce nuestros gustos, nuestros pensamientos, quizás nuestros sentimientos. Y no sabemos esa información a dónde va a parar”.

En su intervención, el ministro Arístides Rodrigo Guerrero García destacó la relevancia de reflexionar sobre el impacto cotidiano de la tecnología en nuestras vidas. Citó datos del INEGI que indican que “las y los mexicanos pasamos en promedio 4.8 horas diarias frente a una pantalla, mientras que las y los jóvenes de entre 18 y 25 años pasan alrededor de 6.3 horas al día”, lo que evidencia la profunda presencia de la vida digital en nuestra rutina diaria.

El ministro Guerrero García invitó a reflexionar sobre el impacto que la tecnología tiene en la vida cotidiana y en las nuevas generaciones. En ese sentido, advirtió: “a veces el camino fácil es darles a los niños un teléfono celular y ese dispositivo termina convirtiéndose en una especie de chupón digital”.

Durante la conferencia magistral, dictada por Natalia Monti, integrante de la Fundación Kamanau (Argentina) y especialista en neuroderechos, inteligencia artificial y privacidad, se compartió una reflexión sobre cómo los avances científicos que permiten interactuar con el cerebro humano están planteando nuevas preguntas jurídicas, éticas y sociales.

Explicó que las neurotecnologías son dispositivos capaces de registrar, interpretar o incluso modificar la actividad del cerebro y del sistema nervioso. Estas herramientas, mencionó, permiten recopilar información neuronal, conocida como neurodatos, que revela patrones sobre el funcionamiento del cerebro. Aunque estas tecnologías ofrecen enormes oportunidades en ámbitos como la medicina o la rehabilitación neurológica, también generan importantes interrogantes sobre la privacidad, la identidad personal y la libertad mental, subrayó.

Al respecto, Natalia Monti dijo que organismos internacionales como: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas y el Comité Jurídico Interamericano de la Organización de los Estados Americanos, han promovido declaraciones, recomendaciones e informes que buscan establecer principios para una innovación responsable.

Monti enfatizó que los neurodatos deben considerarse una categoría especialmente sensible de datos personales, ya que reflejan información profundamente íntima sobre las personas. Por ello, su recopilación y uso deben estar siempre acompañados de un consentimiento informado claro y específico.

Como conclusión, el ministro Arístides Rodrigo Guerrero García afirmó que el avance científico ofrece oportunidades extraordinarias para mejorar la vida de las personas, pero también demanda nuevas garantías para proteger la dignidad, la autonomía y la libertad de la mente humana.

El nuevo desafío para proteger la mente humana en la era tecnológica.